Despierta tu seis sentidos, ven a Perú, País de la Inca Kola. Esa bebida peruana color amarillo eléctrico y sabor a chicle que nunca pudo ser superada por la todopoderosa y omnipresente Coca Cola. Tanto así que la Coca Cola Company no tuvo otra opción que comprarla en abril de 1999 (bajo la tradicional premisa de si no puedes contra ellos úneteles) por 300 millones de dólares (el 50 % de las acciones).

Con esto el Perú se unía a Escocia -con su Irn Bru- en ser los únicos dos países que pueden jactarse de tener una bebida local no superada en ventas por la Coca Cola (que ahora es propietaria de la marca y de la fórmula secreta Inca Kola®).

Pero lo que es más secreto y raya con lo misterioso es el porqué de la preferencia del pueblo peruano por esta bebida extrema. La teoría indica que esta bebida funciona en la medida que se alinea con los sabores intensos de la Cocina Peruana. Otra tesis menos certera es la que sostiene que esta bebida sirve como paliativo digestivo de esta comida fuerte y picante.

Y claro, como no podía ser de otra manera, la comunicación de Inca Kola siempre ha girado en torno a su "peruanidad", logrando con el tiempo convertirse en una lovemark dentro del país. Podemos graficar a que nos referimos simplemente citando su radial "venga, venga, venga el sabor de Inca Kola, que da la hora en todo el Perú, la hora Inca Kola..." O sus históricos sloganes publicitarios "Inca Kola Solo Hay Una Y No Se Compara con Ninguna", "Es Nuestra", "De Sabor Nacional" o "Inca Kola La Bebida Del Perú" .

Recientemente acaba lanzar una campaña publicitaria junto a Publicis Asociados con dos divertidos spots, haciendo referencia -y relacionándose- con el peruanísimo Cajón Peruano (adoptado posteriormente por el flamenco) y el tradicional Chuyo.

¡Qué buena idea!

Making off de Cajón Peruano

Making off de Chuyo